Etimológicamente deriva del vocablo “SHI” (dedos) y “ATSU” (presión). Es un masaje japonés cuyos efectos actúan a nivel tanto físico como anímico y energético; se trata de aplicar principalmente presión con los dedos pulgares o palmas de las manos, aumenta el rendimiento físico, y activa la capacidad de auto-curación del cuerpo.